1. informe
El programa comenzó a fines de Agosto 2024, durante lo que sería el octavo semestre de mi carrera en la Universidad Católica Argentina.
Apenas arribado a Berlín y antes de comenzar el curso intensivo de Alemán, pude aprovechar los primeros días para conocer mejor la ciudad, con toda su historia y paisajes de verano. Si bien el shock cultural no pasó desapercibido, adaptarme a las reglas y costumbres del día a día en Alemania no fue un desafío demasiado grande, y afortunadamente pude familiarizarme rápidamente con la cotidianeidad del transporte público y las calles Berlinesas.
La llegada a la residencia fue tranquila, donde encontré varias personas que me ayudaron a instalarme correctamente y a realizar todos los procedimientos burocráticos que se exigen. Tenía un turno previo en la oficina de ciudadanos (Bürgeramt) que me permitió tramitar el registro (Anmeldung) rápidamente, a pesar de que hubo un error en durante el primer intento y debí volver para que sea corregido. El hecho de no hablar alemán fluido desde el comienzo resultó difícil estos primeros días, pero con el tiempo la carga se fue alivianando y hoy me siento mucho más seguro que en aquel entonces.
En relación a ello, unos días más tarde comenzó el curso intensivo de alemán en la TU, donde el examen nivelatorio me llevó al nivel B1.2-B2.1 que me permitió no solo mejorar muchísimo mi nivel de entendimiento y capacidad de expresión, sino que también realizar conexiones y amistades con personas con las que aún hoy hablo, a pesar de no vernos todos los días en clase.
Más tarde, en Octubre, comenzaron las clases en BHT, donde tuve algunas dificultades para encontrar aquellas materias que mejor se adaptasen al plan de estudios de Argentina, pues las carreras de Ingeniería Ambiental de ambas universidades tienen enfoques diferentes en cada universidad. De todas formas, con mi compañera Agustina tomamos la decisión de cursar las siguientes materias: GIS grundlagen (Principios básicos de SIG), Umweltökonomie (Economía Ambiental), Regenerative Energien und Umwelt (Energías Renovables y Medio Ambiente) y Biomasse (Biomasa); siendo estas últimas dos de otras carreras. También intentamos inscribirnos en otras dos materias, pero por falta de cupo y horarios no fue posible cursarlas.
Adaptarse a materias en otro idioma fue sin duda un desafío, pero con cada clase se volvió un poco más fácil; sobre todo gracias a la ayuda y buena predisposición tanto de los profesores como de las autoridades a cargo del programa, como Sebastian Pepper. Los exámenes serán a finales de Enero, y creemos que con toda la ayuda brindada podremos pasarlos de manera tranquila, sin descartar el esfuerzo y el estudio que llevamos desde un comienzo.
Debo agradecer muchísimo a todas las personas relacionadas con el programa, tanto ex-participantes como ex-autoridades, quienes nos acogieron con brazos abiertos y permitieron que la transición sea mucho más fluida y relajada. Me siento muy afortunado de estar aquí y de todas las experiencias nuevas que estoy viviendo, llenas de aprendizaje y de un enorme crecimiento personal. Esto es, sin embargo, sin perder de vista lo que queda del programa, pues ya me encuentro buscando posibilidades de pasantías y aplicando a aquellas que se alinean con lo que busco en mi desarrollo profesional. Tengo la certeza de que los siguientes meses serán igual de excepcionales como lo que he vivido hasta ahora, y continuaré disfrutando de esta experiencia tanto como lo hice desde el primer día.
1. Bericht
Das Programm begann Ende August 2024, während meines achten Semesters an der Universidad Católica Argentina.
Kaum in Berlin angekommen und noch vor Beginn des Intensivkurses Deutsch, nutzte ich die ersten Tage, um die Stadt besser kennenzulernen – mit all ihrer Geschichte und den sommerlichen Landschaften. Auch wenn der Kulturschock spürbar war, fiel es mir nicht allzu schwer, mich an die Regeln und Gewohnheiten des Alltags in Deutschland anzupassen. Glücklicherweise konnte ich mich schnell an den öffentlichen Nahverkehr und die Berliner Straßen gewöhnen.
Die Ankunft im Wohnheim verlief reibungslos. Dort traf ich auf mehrere hilfsbereite Menschen, die mir halfen, mich richtig einzurichten und alle notwendigen bürokratischen Schritte zu erledigen. Ich hatte einen Termin im Bürgeramt, wodurch ich die Anmeldung schnell durchführen konnte – obwohl es beim ersten Versuch einen Fehler gab, den ich korrigieren lassen musste. In den ersten Tagen war es schwierig, da ich anfangs noch nicht fließend Deutsch sprach, doch mit der Zeit wurde es immer leichter, und heute fühle ich mich viel sicherer als damals.
Kurz darauf begann der Intensivkurs Deutsch an der TU, und mein Einstufungstest ergab, dass ich mich auf dem Niveau B1.2-B2.1 befand. Der Kurs half mir nicht nur dabei, mein Verständnis und meine Ausdrucksfähigkeit deutlich zu verbessern, sondern auch Freundschaften und Kontakte zu knüpfen, die bis heute bestehen – auch wenn wir uns nicht mehr jeden Tag im Unterricht sehen.
Im Oktober starteten die Vorlesungen an der BHT. Es war eine Herausforderung, die passenden Kurse zu finden, da die Studienpläne für Umwelttechnik an beiden Universitäten unterschiedlich sind. Dennoch entschieden meine Kommilitonin Agustina und ich, folgende Fächer zu belegen: GIS-Grundlagen, Umweltökonomie, Regenerative Energien und Umwelt sowie Biomasse – die letzten beiden stammen aus anderen Studiengängen. Wir wollten uns noch für zwei weitere Kurse anmelden, aber aufgrund von Platzmangel und Überschneidungen im Stundenplan war dies nicht möglich.
Die Umstellung auf Kurse in einer anderen Sprache war zweifellos eine Herausforderung, doch mit jeder Vorlesung wurde es ein Stück einfacher – vor allem dank der Unterstützung und Hilfsbereitschaft der Dozenten und der Programmverantwortlichen, wie Sebastian Pepper. Die Prüfungen finden Ende Januar statt, und wir sind zuversichtlich, dass wir sie gut bestehen werden – nicht zuletzt dank der intensiven Arbeit und Vorbereitung, die wir von Anfang an geleistet haben.
Ich bin unglaublich dankbar für alle Menschen, die mit dem Programm verbunden sind – sowohl ehemalige Teilnehmer als auch frühere Verantwortliche. Sie haben uns mit offenen Armen empfangen und die Übergangsphase wesentlich angenehmer und entspannter gemacht. Ich fühle mich sehr glücklich, hier zu sein und all die neuen Erfahrungen zu machen, die voller Lernen und persönlichem Wachstum stecken. Dabei verliere ich jedoch nicht aus den Augen, was noch vor mir liegt: Ich bin bereits auf der Suche nach Praktikumsmöglichkeiten und bewerbe mich auf Stellen, die zu meinen beruflichen Zielen passen. Ich bin sicher, dass die kommenden Monate genauso außergewöhnlich sein werden wie die bisherigen, und ich werde diese Erfahrung weiterhin in vollen Zügen genießen – genauso wie seit dem ersten Tag.