Ich bin in den letzten Abschnitt meines Aufenthaltes angekommen, der Praxisphase. Hier ein kleines Update, wie es mir die letzten Monate ergangen ist: erstmal ein paar Worte zum Praktikum:

Ich kann alle Vorgänger des IDEAR-Programmes bestätigen, die Suche nach dem Praktikum ist eine echte Herausforderung! Diese benötigt Zeit und Geduld. Über LinkedIn habe ich Kontakt zu Leandro aufgenommen, dem Geschäftsführer eines Bau- und Prüfunternehmens, der mir einen Praktikumsplatz im Labor Ensayos No Destructivos a la Industria Ferroviaria (https://www.endferroviaria.com.ar/) der UTN anbot. Für mehr Informationen zu meiner Praktikumssuche vermerke ich auf meinen zweiten Bericht!

Wie der Laborname bereits sagt, geht es um zerstörungsfreie Prüfmethoden, angewandt auf die Eisenbahnindustrie. Ein größeres Projekt war beispielsweise, auf Schienen und anderen metallischen Oberflächen durch Wirbelstrom Risse oder Unebenheiten zu erkennen und deren Tiefe zu bestimmen. Im September haben wir dieses Projekt im Kongress des Unternehmens Trenes Argentinos vorgestellt.Ein weiteres Projekt: die Optimierung von Bewehrung in Stahlbeton. Hier haben wir mithilfe eines Berechnungsprogramms für unterschiedliche Balken- und Stützenquerschnitte die Bewehrung berechnet und anschließend Parameter wie die Querschnittshöhe, die Menge an Bewehrung oder die Betondruckfestigkeit variiert, um ein optimales Verhältnis zu finden, das technisch und wirtschaftlich nachhaltig ist.Hin und wieder wurden uns Messgeräte für Metall und Beton gezeigt: zur Bestimmung der Druckfestigkeit, der Betondeckung, des Bewehrungsabstandes und -durchmessers sowie der Karbonatisierung. Einige Sachen waren mir bereits bekannt aus der Übung in Baustofftechnologie des dritten Semesters, viele Sachen waren aber auch neu für mich!

Bezüglich des Fachlichen: Ich konnte sowohl mein Allgemeinwissen über Physik und Elektrotechnik aus der Schulzeit auffrischen und erweitern, genauso aber mein Wissen über Stahlbetonbau und Statik aus den letzten Semestern. Ich habe meine Excelfähigkeiten aufgebessert und mich mit Berechnungsprogrammen wie CIRSOC FLEX vertraut gemacht. Im Ganzen: Es war viel Theorie, aber tolle gemeinsame Projekte, die meinen Wissensstand bereichert haben!Bezüglich des Persönlichen: Vom ersten Tag an wurde ich von allen – Auslandskoordination, den Laborleitern und den anderen Studenten – immer gut eingebunden. Es war eine schöne Zeit, gemeinsam an etwas zu arbeiten und gemeinsam dazuzulernen!

Meine Freizeit habe ich genutzt, um Sport zu machen, die Stadt weiter zu erkunden und Tanzkurse zu belegen. Es wird immer sommerlicher. Viele Parks und Grünflächen sind bis spät noch gut besucht, Cafés und Bars sind randvoll und es gibt eine Unmenge an Veranstaltungen und Events. Buenos Aires ist buchstäblich aufgeblüht!Die argentinische IDEAR-Hälfte ist ebenfalls wieder zurück in Buenos Aires, und wir waren gemeinsam mit Marc und Lara Burger essen und sind feiern gegangen.Neben diesen Aktivitäten habe ich versucht, meinen Führerschein hier zu machen, was aber leider gescheitert ist. Für die Anmeldung braucht man ein Certificado de Domicilio, das man als Ausländer mit Aufenthaltstitel beim Registro Civil beantragen kann (wichtig: man muss zwei Zeugen mit argentinischem DNI mitbringen). Danach muss man online ein Zertifikat namens CENAT bezahlen und sich dann auf der Seite MiBA einloggen und den Antrag für die Prüfung stellen.

In der letzten Zeit hatte ich zusätzlich die Chance, den Kontinent weiter zu erkunden. Im September bin ich mit Marc nach Chile gereist anlässlich der Fiestas Patrias, im Oktober nach Kolumbien in den Amazonas und im November zum Surfen nach Mar del Plata.

Meine Zeit neigt sich dem Ende und ich bin zum einen glücklich, bald wieder heimzukehren, zum anderen aber auch traurig, Buenos Aires zu verlassen. Für mich war und ist es eine unvergessliche Erfahrung. Danke an alle, die mich begleitet haben, und danke an alle, die es möglich gemacht haben! Bis bald.

He llegado a la última etapa de mi estancia, la fase práctica. Aquí va una pequeña actualización de cómo me ha ido en los últimos meses: primero, unas palabras sobre las prácticas:

Puedo confirmar lo que dijeron todos mis predecesores del programa IDEAR: ¡la búsqueda de prácticas es un verdadero desafío! Requiere tiempo y paciencia. A través de LinkedIn me puse en contacto con Leandro, el director de una empresa de construcción y ensayos, quien me ofreció una plaza de prácticas en el laboratorio Ensayos No Destructivos a la Industria Ferroviaria (https://www.endferroviaria.com.ar/) de la UTN. Para más información sobre mi búsqueda de prácticas, remito a mi segundo informe.

Como ya indica el nombre del laboratorio, se trata de métodos de ensayo no destructivos aplicados a la industria ferroviaria. Un proyecto más grande consistió, por ejemplo, en detectar grietas o irregularidades en rieles y otras superficies metálicas mediante corrientes inducidas y determinar su profundidad. En septiembre presentamos este proyecto en el congreso de la empresa Trenes Argentinos.

Otro proyecto: la optimización del armado en hormigón armado. Para ello, con ayuda de un programa de cálculo, determinamos el armado de diferentes secciones de vigas y pilares y luego variamos parámetros como la altura de la sección, la cantidad de acero o la resistencia a la compresión del hormigón para encontrar una relación óptima que fuera técnica y económicamente sostenible.

De vez en cuando nos mostraban equipos de medición para metal y hormigón: para determinar la resistencia a la compresión, la recubrición del hormigón, la distancia y el diámetro de las armaduras y la carbonatación. Algunas cosas ya me eran conocidas del curso de tecnología de materiales de construcción del tercer semestre, pero muchas otras eran nuevas para mí.

En cuanto a los aspectos técnicos: pude refrescar y ampliar mis conocimientos generales de física y electrotecnia de la escuela, así como mis conocimientos de hormigón armado y estática de los últimos semestres. Mejoré mis habilidades en Excel y me familiaricé con programas de cálculo como CIRSOC FLEX. En general: fue mucha teoría, pero proyectos conjuntos muy interesantes que enriquecieron mis conocimientos.

En cuanto a lo personal: desde el primer día fui bien integrado por todos —la coordinación internacional, los responsables del laboratorio y los demás estudiantes—. Fue un tiempo muy lindo trabajando juntos y aprendiendo juntos.

Aproveché mi tiempo libre para hacer deporte, seguir explorando la ciudad y tomar clases de baile. Cada vez hace más calor. Muchos parques y espacios verdes están llenos hasta tarde, los cafés y bares están repletos y hay una enorme cantidad de actividades y eventos. ¡Buenos Aires literalmente ha florecido!

La mitad argentina del programa IDEAR también ha vuelto a Buenos Aires, y con Marc y Lara fuimos a comer hamburguesas y salimos de fiesta.

Además de estas actividades, intenté sacar el carné de conducir aquí, pero lamentablemente no lo logré. Para inscribirse se necesita un Certificado de Domicilio, que como extranjero con permiso de residencia se puede solicitar en el Registro Civil (importante: hay que llevar dos testigos con DNI argentino). Después hay que pagar en línea un certificado llamado CENAT y luego entrar en la página MiBA y solicitar el turno para el examen.

En el último tiempo también tuve la oportunidad de seguir explorando el continente. En septiembre viajé con Marc a Chile con motivo de las Fiestas Patrias, en octubre a Colombia, a la Amazonía, y en noviembre a Mar del Plata para hacer surf.

Mi tiempo aquí está llegando a su fin y, por un lado, estoy contento de volver pronto a casa, pero por otro lado también estoy triste de dejar Buenos Aires. Para mí ha sido y es una experiencia inolvidable. ¡Gracias a todos los que me acompañaron y gracias a todos los que lo hicieron posible! Hasta pronto.